El Rancho Izaguirre: el campo que destapó el horror en Jalisco y el País

Contraluz/Morelia, Michoacána., a 24 de marzo de 2025.- En el corazón de Jalisco, México, el Rancho Izaguirre se ha convertido en símbolo del terror y la impunidad que azotan al país. Este lugar, descubierto en marzo de 2025, funcionaba como un centro de exterminio y reclutamiento forzado del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), revelando la brutalidad con la que opera el crimen organizado en la región.
El hallazgo macabro: un presunto campo de exterminio en Jalisco
El 5 de marzo de 2025, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco recibió una llamada anónima que los condujo al Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán. Al llegar, encontraron cientos de prendas de ropa y zapatos esparcidos, tres estructuras improvisadas que funcionaban como hornos crematorios y restos óseos calcinados. Además, hallaron notas con apodos, lo que dificulta la identificación de las víctimas.
Este descubrimiento confirmó las denuncias de años: Jalisco se ha convertido en un epicentro de desapariciones forzadas, con el CJNG operando centros de exterminio y reclutamiento. Las autoridades estatales tardaron en reaccionar y minimizaron el hallazgo, pero las imágenes ya habían dado la vuelta al mundo.
“Vivimos más atemorizadas que nunca”: la lucha de las madres buscadoras
Ana lleva más de una década buscando a su hijo desaparecido. Como muchas otras mujeres en México, su vida quedó en pausa el día en que él desapareció. Con pala y pico en mano, ha aprendido a identificar el olor de la muerte, a excavar la tierra con la esperanza de encontrar respuestas.
Las madres buscadoras han denunciado que su trabajo es peligroso y obstaculizado. La omisión del Estado y la complicidad de algunos funcionarios han convertido su labor en una carrera contra el tiempo y el olvido. “El silencio oficial es una forma de violencia”, afirma Ana. “Nos quieren calladas, pero vamos a seguir buscando”.
La crisis de desapariciones en México: una herida abierta
México enfrenta una crisis de desapariciones con 125,287 personas desaparecidas en el último siglo, de las cuales el 90% fueron reportadas desde 2006 y más de 60,000 desde 2019. La mayoría de las víctimas son hombres jóvenes, y muchos casos se concentran en estados como Jalisco, epicentro de la desaparición, y ciudades fronterizas con Estados Unidos.
Las fosas encontradas en sitios como el Rancho Izaguirre reflejan el fracaso del Estado en abordar la crisis. Grupos criminales utilizan a jóvenes como “carne de cañón” para sus operaciones, mientras que colectivos de familias trabajan incansablemente para encontrar a sus seres queridos, enfrentándose a la falta de apoyo del gobierno y amenazas de los criminales.














