Fabiola Alanís marca la pauta en Morena Michoacán: medición de MEBA perfila ventaja cualitativa en la carrera interna

Morelia, Michoacán.– En la antesala de la definición por la candidatura de Morena al Gobierno de Michoacán, las primeras mediciones comienzan a ordenar el tablero. Y una firma con peso específico dentro del movimiento, Mendoza Blanco & Asociados (MEBA), coloca a Fabiola Alanís al frente de la competitividad interna.
El estudio, levantado entre el 16 y el 18 de enero de 2026, no solo mide intención de voto: explora careos, atributos y escenarios de rentabilidad electoral. En todos, la coordinadora parlamentaria aparece como uno de los activos más sólidos del partido.
En el careo directo, Alanís alcanza 41.1% de preferencia, muy por encima de Alfonso Martínez (14.8%), Guillermo Valencia (10.6%) y Carlos Herrera (9.9%). Incluso rebasa a la opción independiente, que se ubica en 19.9%.
La distancia no es menor: confirma que la marca Morena conserva una ventaja estructural en la entidad y que Alanís capitaliza ese posicionamiento.
Cuando la medición coloca como candidato a Raúl Morón Orozco, el porcentaje baja a 39.1%.
Con Carlos Torres Piña, Morena registra 41.4%, prácticamente en empate técnico con Alanís.
Sin embargo, operadores y análisis cualitativos del estudio subrayan que la diputada mantiene ventajas en variables estratégicas: crecimiento, narrativa pública, identificación con la agenda social y competitividad territorial.
En procesos internos de Morena, las encuestas no solo pesan por el porcentaje, sino por la tendencia.
Y ahí es donde Fabiola Alanís consolida su posicionamiento:
Lidera su escenario.
Se mantiene competitiva frente a cualquier perfil.
Presenta atributos de expansión electoral.
Aunque la definición formal está distante, las mediciones comienzan a enviar señales al interior del movimiento.
Hoy, la lectura política es puntual: Morena parte como favorito y, dentro de esa ventaja, Fabiola Alanís emerge como uno de los perfiles que encabezan, ordenan y marcan la conversación rumbo a la gubernatura.
En la lógica de la sucesión, no solo compite: construye centralidad.






